Copas, decantadores, abridores, termómetros para el vino... El mágico mundo del sumiller se despliega ante nuestros ojos como una disciplina tan atractiva como enigmática. Su capacidad de seducción ha puesto de moda los cursos y catas de vino...

SERVICIO DE ALTURA PARA UN GRAN VINO.
Decantador de Bahri (22€), botella con tapón (16€) y jarra (15€) adquiridas en Tree; el plato violeta es de Flamant (87€), los de cristal y las bandejas son de la misma tienda. Mantel (99€| de Filocolore y copas de Carrefour. Vino Lo Mon 2006 (15€) D.O. Priorat de Bodegas Trossos del Priorat, con prestigiosos premios intracionales.
PICNIC CON GLAMUR. Cesta de picnic de Flamant (87€) con botellas de vino blanco Viña Sol D.O. Catalunya. Un clásico de Bodegas Torres.
IMPRESCINDIBLES. Sacacorchos, termómetro y cortacápsulas (50€) de Bah/i. La bandeja verde (124€) procede de Gris Piedra y los platos de color rosa (87€/6u) de Flamant. Copas Aramis (26 €/6u) en Vincon.
COPAS. Para vino blanco, tinto y borgoña, de Carrefour.
FRUTERO de Teak-Kayú, copa inox (11 €) de Balvi y termómetro (16€) WMF, en Vingon.


Empezar el día con vitalidad y optimismo contribuye a afrontar con buen ánimo toda la jornada. Una máxima que conviene tener presente en estos días de cambio de temporada y regreso a la rutina diaria. Una buena ayuda es rodearse de lencería de cama que transmita alegría y buen humor al despertar. Algodón y lino son los materiales más agradables para nuestra piel, en cuanto a colores y estampados las posibilidades son infinitas.


El revestimiento de las ventanas y las paredes también tiene una importancia destacada en la definición de la estética de la estancia. Telas de organdí, lino y algodón permiten la entrada de luz a la vez que preservan la intimidad de la estancia. En cuanto a la paredes, un papel pintado en tonos fuertes imprimirá un marcado estilo decorativo, aunque siempre puede moderarse ese efecto empapelando solo una de las paredes o simplemente la zona del cabecero. En cualquier caso el resultado será sorprendente y original. Los textiles con letras o frases aportan un aire de modernidad y conviven armoniosamente con piezas de mobiliario de reminiscencias vintage, como un tocador o una silla de herencia, mientras que la presencia de estampados en las paredes dulcifica la atmósfera de los dormitorios.


Nuestra vida está llena de cambios. Cambios que transforman a uno mismo, a nuestro entorno y, cómo no, a nuestro hogar. La casa es un eje fundamental sobre el cual gira gran parte de nuestro tiempo. Un lugar que evoluciona a la vez que nuestros gustos, la etapa en la que nos encontramos y, claro está, nuestra economía. En muchas ocasiones una simple reforma, que no siempre tiene por qué resultar costosa, puede mejorar y renovar el aspecto de nuestra casa.

Los materiales cerámicos aunan funcionalidad, estética y capacidad de adaptación a los diferentes espacios de nuestra vivienda. Además, la posibilidad de personalizar el producto, la variedad de diseños y las últimas innovaciones técnicas y domóticas aplicadas a la vida diaria, amplían y multiplican las soluciones funcionales y creativas que la cerámica ofrece, tanto para pequeñas obras como para proyectos integrales de interiorismo.

La decoración minimalista puede resultar sumamente exquisita, los interiores más actuales pueden no sólo enriquecerse sino incluso reafirmarse con detalles arquitectónicos de épocas pasadas, las piezas de mobiliario de líneas depuradas y de estética casi oriental pueden convivir de forma armoniosa con antigüedades y obras de arte de las más variadas procedencias... Estas y otras cuestiones a primera vista antagónicas se concilian claramente en el proyecto decorativo desarrollado en este piso y que ha llevado a cabo el interiorista Luis Puerta.

El punto de partida de la reforma era conseguir que el salón, el cuarto de estar, el despacho, el comedor y la cocina conformaran un único espacio comunicado, al estilo de un loft, y que conservaran su independencia de uso. Tras eliminar todos los tabiques, el resultado fue una planta alargada salpicada de pilares de los que no se podía prescindir. Para integrarlos y optimizarlos estructuralmente, se ocultaron en módulos separadores, como el que delimita el salón del estar. Rematado en acero cromado en el techo y en el suelo, este elemento, diseñado de forma curva para aportar dinamismo a la distribución de los ambientes, se ha rentabilizado con una chimenea de diseño vanguardista y embocadura acristalada que se abre a ambas estancias. Con el objetivo de jugar con los volúmenes y las formas sinuosas, que contrarresten la linealidad de la planta de la vivienda, los techos cobran un inusual protagonismo gracias a la aplicación de molduras de escayola, que al mismo tiempo aportan una estética art decó al interiorismo de la casa. Este efecto se ve reforzado con una iluminación espectacular y casi teatral, con focos empotrados en el techo, las paredes y el suelo, que bañan de luz indirecta todas las superficies de obra.

Mención aparte merece la solución estructural que separa la cocina del comedor y la sala de estar, ya que logra mantener la continuidad visual y la sensación de profundidad. Se trata de tabiques de cristal transparente con perfilería de acero que permiten que el comedor de diario y el principal coexistan en el mismo espacio pero mantengan la independencia. En la cocina llaman especialmente la atención los imaginativos recursos para ofrecer la necesaria capacidad de almacenaje sin saturar el ambiente, como el frente de pizarra que disimula una amplia despensa junto a la zona de office o los paneles del fondo que enmarcan el área de preparación.


Decorados con fotografías en formato XXL de temas marineros, a los que los propietarios son grandes aficionados, aportan profundidad y dinamizan un equipamiento en el que predominan los módulos completamente cerrados, que ocultan todos los elementos con funcionales frentes en laminado blanco.


Asimismo, para compensar el peso visual de los armarios de suelo a techo que revisten las paredes, la zona de fuegos se ha dispuesto en una amplia isla central que sirve también de barra.

Para evitar pasillos y distribuidores y optimizar la superficie útil, el acceso al dormitorio principal se realiza por una puerta ingeniosamente disimulada en el pandado de la pared del fondo del comedor, en madera lacada con cuarterones metálicos, que además oculta un armario empotrado.


Diseñado a modo de suite, mantiene la misma distribución imperante en el resto de la casa, con zonas de uso diferenciadas y comunicadas a un tiempo. Prueba de ello es la zona de lavamanos del baño, que se ha integrado en la habitación a modo de tocador, con un mueble bajolavabo del mismo estilo y acabado —laca negra- que la pared del cabecero y la banqueta a pie de cama. O la disposición de la zona de aguas —con ducha y bañera- y sanitarios en un espacio cúbico con una mampara translúcida, que les aporta amplitud y lu2 natural, y mantiene su privacidad. 

SALÓN PRINCIPAL. Los sofás tapizados en terciopelo son de Minotti y los cojines con telas de Manuel Cánovas y pasamanería de Galón son un diseño de Luis Puerta, al igual que la mesa de centro, la alfombra, la mesa auxiliar y las banquetas con tapicería de terciopelo de Rubelli, adquirida en Gastón y Daniela. De esta misma firma es el tejido que viste las butacas estilo Luis xv.


EL RECIBIDOR se ha amueblado con una consola neoclásica italiana de Antigüedades Justiniano y un espejo Luis xvi de herencia, como el busto. Cofre chino de V Dinastía.


ESTAR. Biombo de espejo y pan de plata diseño de Luis Puerta. La escultura es una talla del siglo xvm adquirida en el anticuario Laucirica y el cuadro, obra del pintor Josemari Lazkano.

SALÓN (páginas anteriores). El elemento que separa el salón del estar se ha decorado con un grabado de Natasha Lebedeva; el del despacho se ha revestido con un papel japonés de Lantero. Cortinas y estores de seda rústica, de Jab, en La Trastienda de Doña Casilda, diseñados por Luis Puerta. Sobre la mesa auxiliar, lámpara Poulsen, de Luz Bilbao.


EL COMEDOR dispone de una mesa en acabado en pan de plata y sillas estilo Reina Ana con tapicería de seda de Jim Thompson. Todo, de Luis Puerta. Vajilla, cristalería y cubertería de Zara Home. Piezas de porcelana de Artespaña.


EL ESTAR, decorado por la propietaria, tiene un módulo rojo con almohadones a juego de Ikea. Silla de Philippe Starck y escritorio de Urbana.

LA COCINA se ha equipado con muebles laminados en blanco de la firma Siematic. Las zonas de trabajo se han situado en uno de los extremos, enmarcadas por dos grandes fotos con temas marineros. La isla central, que alberga tanto la placa de cocción como un fregadero auxiliar, sirve de transición hacia el office. Para ello, se ha dispuesto una barra de desayunos con unos taburetes altos y giratorios adquiridos en Marina Cocinas, La pared donde se instala la despensa oculta se ha revestido con pintura especial de pizarra.


EL OFFICE se ha colocado en el extremo acristalado de la cocina. Se ha amueblado con una mesa de acero lacado en blanco, el modelo Less, de Jean Nouvel para Molteni, combinada con unas sillas adquiridas en Mosel.

DORMITORIO (páginas anteriores). Las mesitas y el cabecero alto son diseño de Luis Puerta. Cabecero, cortinas y pantallas de los apliques estilo Napoleón III, de FDG, confecciondos con tela Ekamai de Jim Thompson.


LA ZONA DE AGUAS y los sanitarios del baño, dispuestos en un espacio cúbico con una ventana de cristal mate y transparente que le aporta luz natural y privacidad, se ha revestido con piezas de formato gigante de mármol antiguo recuperado de gran fuerza visual.


EL MUEBLE BAJOLAVABO es un diseño de Luis Puerta en laca negra. Todos los sanitarios son de Duravit y las griferías, de la firma Vola. Banqueta africana de Expresión Negra.